De acuerdo con las autoridades, el fenómeno natural se registró sobre la 1:24 de la mañana a unos 46 kilómetros al suroeste de la ciudad de Khost, que se encuentra cerca de la frontera del país con Pakistán, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
Según las USGS, el terremoto tuvo una profundidad de 10 kilómetros y por consecuencia, el Servicio Geológico asignó al sismo un nivel de alerta amarilla, lo que indica un impacto relativamente localizado.
El viceministro del Ministerio de Estado para la Gestión de Desastres, Sharafuddin Muslem, dijo que hay más de mil víctimas mortales y más de 600 heridos.
La mayoría de las muertes se produjeron en la provincia de Paktika, en los distritos de Giyan, Nika, Barmal y Zirok.
“Pedimos a las agencias de ayuda que proporcionen asistencia inmediata a las víctimas del terremoto para evitar un desastre humanitario“, instó en Twitter el viceportavoz del gobierno, Bilal Karimi.
Según Yaqub Manzor, un responsable tribal de Paktika, muchos heridos procedían del distrito de Giyan, en la provincia, y fueron transportados en ambulancias y helicópteros.
“Los mercados locales están cerrados y la gente se precipitó (para ayudar) a las zonas afectadas“, declaró a la AFP por teléfono.
En las redes sociales se ven fotos de casas derrumbadas en las calles de un pueblo, en esta región rural pobre y remota. Y en un video se puede ver a habitantes transportando heridos a un helicóptero.
“Gran parte de la región es montañosa y los desplazamientos son difíciles. Llevará tiempo transportar a los fallecidos y los heridos“, explicó el ministro de Desastres Naturales, Mohamad Abas Akhund.