Las autoridades anunciaron una rueda de prensa para las 15:00 hora local (19:00 GMT) en la que darán más detalles de este hallazgo.
Mientras, el experto en buceo David Mearns le dijo a la BBC que los fragmentos incluyen "un tren de aterrizaje y una cubierta trasera del sumergible". Esta información no fue confirmada por las autoridades.
Según Mearns, estos detalles se los proporcionó el presidente del Explorers Club, organización que está en comunicación con los equipos de rescate y a la que pertenecen dos de los pasajeros que viajaban en el Titán, el británico Hamish Harding y el francés Paul-Henry Nargeolet.
El Titán perdió toda comunicación el domingo durante una inmersión con 5 tripulantes a bordo hacia los restos del Titanic, asentados en el fondo marino a unos 3.800 metros de profundidad frente a la costa canadiense de Terranova, en el Océano Atlántico.
Algunos expertos han especulado con que el sumergible podría haber sufrido una implosión catastrófica como resultado de una falla en el casco.
El sumergible, del tamaño de una minivan, es propiedad de la empresa privada OceanGate Expeditions.
El cofundador de la firma, Guillermo Söhnlein, le dijo a la BBC que cree que pudo haber una "implosión instantánea" de la nave.
"Si eso es lo que sucedió, eso es lo que habría sucedido hace cuatro días", dijo.
Söhnlein agregó que su "mayor temor" durante la búsqueda era que el Titán hubiera salido a la superficie después de que se perdiera la comunicación, lo que, según dijo, habría sido el protocolo estándar.
"Desde el principio, siempre pensé que eso era probablemente lo que Stockton [Rush, el piloto del submarino] habría hecho", agregó. "En cuyo caso se vuelve muy difícil encontrar el sumergible, porque la nave de superficie no habría sabido que se acercaba y no habría sabido dónde buscar".
Si el sumergible se encuentra bajo la superficie del mar, será necesario alcanzarlo con un equipo de rescate complejo y luego llevarlo a la superficie en una operación que probablemente tomará horas.