Estados Unidos no logrará el objetivo de llegar al 4 de julio, el Día de
la Independencia, con el 70% de su población adulta vacunada contra el
coronavirus con al menos una dosis.
El coordinador de la respuesta a la covid de la Casa Blanca, Jeff Zients, se
ha visto obligado a reconocer este martes en una rueda de prensa que necesitan
“unas pocas semanas más” para cumplir el propósito establecido por el
presidente Joe Biden, fustigado por el freno en el ritmo de la vacunación debido
principalmente a los más jóvenes.
La nueva meta de la Administración es celebrar la simbólica fecha con el
70% de los mayores de 27 años inoculados parcial o completamente.
Las esperanzas de lograr el cometido anunciado en mayo se habían ido
difuminando en las últimas semanas.
Desde comienzos de abril, cuando se alcanzó un pico de más de cuatro
millones de dosis inyectadas en un día, el ritmo se ha ido desacelerando
drásticamente hasta llegar al millón diario.
La tasa de mortalidad también se ha desplomado desde enero, pero las
cerca de 300 vidas destruidas diariamente recuerdan que la pandemia no ha sido
superada. La semana pasada Estados Unidos alcanzó la barrera psicológica de
600.000 fallecidos por coronavirus.