Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre cómo se desarrollarán las elecciones del domingo cuando Maduro -cuya reelección de 2018 es considerada fraudulenta por Estados Unidos, entre otros países- busca su tercer mandato.
González ha atraído un apoyo significativo, incluso de antiguos partidarios del partido gobernante, pero la oposición y algunos observadores han cuestionado si la votación sería limpia, debido a los obstáculos por decisiones de las autoridades electorales y las detenciones de opositores.
González y Machado han instado a los votantes a emitir su voto temprano y realizar "vigilias" en los centros electorales hasta que cierren. Han dicho que esperan que las fuerzas armadas confirmen los resultados de la votación.
Los militares han apoyado durante mucho tiempo a Maduro y a su predecesor, el fallecido Hugo Chávez. El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, dijo esta semana que las fuerzas armadas respetarán el resultado de las elecciones del domingo.
Maduro, que ha estado en el poder desde 2013 y busca su tercer mandato de seis años, ha señalado que el país tiene el sistema electoral más transparente del mundo y advirtió sobre un "baño de sangre" si pierde.
En el gobierno de Maduro, de 61 años, se ha producido un colapso económico y la migración de aproximadamente un tercio de la población. Maduro asegura que el deterioro económico obedece a las sanciones aplicadas por Estados Unidos.
"Queremos un cambio político, económico para que haya más empleo que es lo más necesario", dijo Nelson Bolívar un vendedor de helados de 50 años que estaba en la concentración opositora del jueves.
Agregó que sus ventas han bajado 40%, pero le ha ido bien en los eventos opositores. "Donde esté la oposición yo voy a vender helados", dijo al señalar que votará por González.
González, un ex diplomático de 74 años, es conocido por su comportamiento tranquilo y sus promesas de que el cambio podría traer a casa a muchos inmigrantes.
Heredó los apoyos de Machado, una ingeniera industrial de 56 años, una líder opositora muy popular a la que se le ratificó en enero una prohibición de ocupar un cargo público tras su victoria en las primarias de la oposición de octubre pasado.
Maduro, un exconductor de autobús y exministro de Relaciones Exteriores, cuyo rostro aparecerá en las boletas electorales de 13 partidos, ha dicho que garantizará la paz y el crecimiento económico que harán que Venezuela un país potencia.
En la campaña, el gasto público ha crecido tímidamente, respecto a otras elecciones, según analistas. Maduro dijo que inauguraría 70 obras, muchas de ellas han sido rehabilitaciones de escuelas, hospitales y vías que ya existían, de acuerdo con las transmisiones en la televisión estatal.