El París Saint-Germain rompió el maleficio y se coronó campeón de la UEFA Champions League por primera vez en su historia, con una victoria arrolladora por 5-0 sobre el Inter de Milán. En una final sin equivalencias disputada en el Estadio Olímpico de Berlín, el equipo francés impuso su jerarquía desde el primer minuto y no dio respiro a su rival italiano.
Apenas a los 12 minutos, Achraf Hakimi abrió el marcador tras una brillante jugada colectiva que reflejó las intenciones del PSG: ir por todo. Inter intentó reaccionar, pero la intensidad parisina fue asfixiante. Un veloz contragolpe terminó con el gol de Desire Doué, desviado levemente por un defensor, para poner el 2-0 parcial.
El equipo italiano tuvo una leve reacción a la media hora de juego, generando peligro y obligando a intervenir al arquero rival, pero no logró concretar. Mientras tanto, el PSG seguía amenazando con cada contraataque y coqueteó con el tercero antes del descanso.
En el complemento, Inter salió decidido a buscar el descuento, pero sin claridad. Y en medio de su desesperación, el PSG volvió a golpear. A los 64 minutos, Doué marcó su doblete y comenzó a sellar el destino de la final. Nueve minutos después, el georgiano Khvicha Kvaratskhelia anotó el cuarto y desató la fiesta en la tribuna francesa.
Ya con un Inter desdibujado física y anímicamente, Senny Mayulu cerró la cuenta con una exquisita definición al minuto 80, dejando el marcador en un lapidario 5-0.
Con este resultado, el París Saint-Germain se consagra por primera vez campeón de Europa, tras años de inversión, decepciones y sueños postergados. El club francés alcanza la gloria con una generación brillante y una final que quedará para siempre en los libros de la Champions League.