Abelardo de la Espriella, recibió de manos del Consejo Nacional Electoral (CNE), la credencial que lo certifica como presidente de la República para los próximos cuatro años y durante su primer discurso oficial como mandatario electo, De La Espriella lanzó un fuerte ultimátum a los grupos armados ilegales que operan en el país.
El nuevo jefe de Estado le dio un plazo de un mes a estas estructuras para que dejen las armas y se sometan a la justicia.
“A esas personas que están al margen de la ley, un mensaje categórico: Disponen de un mes para entrar en razón y para organizar su sometimiento al Estado de Derecho”, dijo.
“En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin. La connivencia del actual gobierno con el crimen organizado es asqueante y vergonzosa. En la era del tigre se acabó, la ley y sólo el imperio de la ley”, sentenció.
Dijo que quienes persistan en la ilegalidad, les caerá todo el peso del Estado y del accionar de la Fuerza Pública.
“Se acabó la contemporización con el crimen tienen quienes persistan en la corrupción, el terrorismo, el narcotráfico, la extorsión y demás formas de violencia, enfrentarán toda la capacidad del Estado y la determinación inquebrantable de nuestra gloriosa Fuerza Pública colombiana”, añadió.
El presidente electo también anunció que emprenderán una auditoría durante el proceso de empalme con el Gobierno saliente, para determinar focos de posible corrupción y saqueo de los recursos del Estado.