A través de decenas de dibujos y carteles pegados en las puertas metálicas de acceso, los niños y niñas de la sede Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, de la Institución Educativa Magdalena Ortega, mantienen viva la esperanza de que su colegio sea reconstruido tras los daños que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto.
Las puertas de la institución permanecen acordonadas con cinta de peligro, en señal de que el inmueble no es apto para el regreso a clases presenciales. Sobre ellas, los estudiantes plasmaron mensajes y dibujos coloridos en los que piden apoyo a la comunidad y a las autoridades competentes para levantar nuevamente su "segundo hogar".
"Con su ayuda podemos reconstruir nuestro colegio, queremos volver a unirnos todos, ayúdanos por favor", se lee en uno de los carteles elaborados por los menores. Otros mensajes insisten en la misma idea: "Ayúdanos a reconstruir nuestra escuela, tu donación es la semilla del éxito" y "Juntos podemos reconstruirla".
Los dibujos, muchos de ellos firmados por los propios estudiantes, representan la fachada del colegio, corazones, soles y frases de aliento que reflejan las ganas de los niños de retomar la presencialidad en su plantel educativo.
A más de un mes del sismo, la comunidad educativa continúa a la espera de una respuesta institucional que permita iniciar las obras de reparación del techo y garantizar así el retorno seguro de los estudiantes a sus aulas.