Un respiro recibió en las últimas horas el ecosistema estratégico del Páramo de Las Hermosas, ubicado en la zona rural de Guadalajara de Buga, luego de que se registraran lluvias leves que traen esperanza a la región tras la emergencia por incendios forestales.
Las precipitaciones se presentaron de manera favorable en los sectores de La Mesa, Rioloro, Vasconia, Santa Lucía, Los Bancos y Jicaramata, mitigando la tensión ambiental que padece el territorio andino.
Pese al descenso en la temperatura y el efecto positivo del agua, la alerta continúa vigente. Campesinos y líderes de la región han confirmado que se desplazarán hacia el terreno para revisar minuciosamente los denominados “capotes” o puntos calientes, focos de fuego subterráneo que logran mantenerse activos bajo la capa vegetal y que representan un riesgo latente de reactivación si no son intervenidos a tiempo.
Desde puntos estratégicos como la Reserva San José – Frisoles, (foto de portada) las comunidades y organizaciones locales reafirman su compromiso con la vigilancia ambiental.
En este esfuerzo conjunto participan actores clave del territorio como John Harold Sánchez, Eduar Orozco, la Reserva La Aurora, Monteloro en Tuluá, la Asociación Agroturística de Nogales y la Comunidad Campesina del Páramo de Las Hermosas, unidos bajo el lema institucional de Santa Lucía Valle Tu Paraíso.
Los habitantes de la zona continúan a la espera de que las condiciones meteorológicas favorezcan la zona y permitan extinguir por completo la amenaza, reiterando el llamado colectivo a la protección de los recursos hídricos y la biodiversidad del Valle del Cauca.